Según los hábitos y costumbres de cada persona, se adaptan a la rutina diaria, ya que algunos pueden realizar desde tempranas horas de la mañana ejercicios; como también según el tiempo disponible lo pueden hacer durante la tarde, cada persona es diferente.

Un estudio publicado en la revista Journal of the American College of Cardiology demuestra que las personas que optan por correr para la práctica habitual de ejercicio físico tienen un 30% menos de probabilidades de morir que los que no hacen ningún tipo de ejercicio y un 45% menos de hacerlo a causa de una enfermedad o accidente cardiovascular. Así los que corren tienen por término medio una esperanza de vida de al menos 3 años más que las personas sedentarias.Pero otras investigaciones han permitido determinar que realizar una carrera diaria corta (5-10 minutos) y de alta intensidad (velocidad rápida) puede ser tan beneficioso para la salud como hacerlo despacio y durante más tiempo.